Historia
Historia de San Cristobal
De la redaccion
Eran los primeros años del siglo XVI, un siglo pleno de acontecimientos importantes de la historia de México. Reinaba Zuangua en el imperio purépecha del cual el actual Ajuchitlán formaba parte
con el nombre de “Titilichuc Humo” que significa “agua con flores” Recordemos que el Cuitlalteco es el Teco y los Tecos fueron unas de las razas que formaron a los monarcas Tarascos. Tanto Aztecas como Españoles combinaron el nombre origen al nombre Xochitlan el cual deriva al actual Ajuchitlán Como se sabe los misioneros Agustinos tuvieron un papel importante en la región de Tierra Caliente se dicen que fundaron pueblos y repoblando otros, construyendo Iglesias, Conventos y caminos se habla de la fundación de alrededor de 500 pueblos que abarcan los principales de Nancupetaro, Zirandaro, Pungarabato, Cusio, Cutzamala y también Ajuchitlán. “Estas tierra es la que buscan nuestros apóstoles por que en ella se hablaba bien el dominio” compuesta ya la doctrina Evangelizadora de Tacambaro, salen los Apóstoles fundando el convento y la iglesia en Cutzamala, para finalmente fundar al Iglesia en Ajuchitlan y sus alrededores. En el año de 1554, destacada entre estos misioneros el Fraile Juan Bautista Moya, llamado “El Apóstol de Tierra Caliente”. Por lo general los pueblos se asientan donde hay agua a si es como es a la otra orilla de la rivera del balsas vivía un pequeño grupo de nahualts, que con la llegada del Fraile Juan Bautista de Moya, ayudo a la refundación y dio nombre a este pueblo, y para 1579 San Cristóbal ya era conocido como pueblo. Ajuchitlan en la Revolución Al estallar la Revolución Mexicana de 1910, el general Custodio Hernández Flores, “el más grande zapatista de la Tierra Caliente”, así como los coroneles Miguel Eras y Albino Santiago, dirigieron el movimiento armado en Ajuchitlán y en varias partes de la región calentana, incluso de Michoacán, siempre a favor de la lucha de Emiliano Zapata para derrocar al traidor Victoriano Huerta. J. Isabel Arenas Palacios, cronista de este lugar, relata que Custodio Hernández Flores fue originario de la comunidad de Anonitas, en la que después formaría un ejército para convertirse en defensor de de los desamparados y expropiar la tierra que tenían los hacendados. Por todo ello, a Custodio se le sumaron miles de calentanos que decidieron ofrendar la vida a su región. Jesús H. Salgado fue parte de los mandos que reconocieron en Custodio Hernández un hombre de valor que luchaba por las tierras de los calentanos, y por ello los hombres se sumaban a la lucha revolucionaria. Algunos habitantes de este lugar señalan que eran más de 2 mil los soldados que estaban al mando de Custodio Hernández, quien subió a la sierra de Zihuaquio y en un épico combate derrotó a los poderosos hermanos Herrera. Incluso existe un corrido dedicado al general Hernández Flores por esta memorable lucha de la cual salió triunfante. Otro de los enfrentamientos que libró tuvo lugar entre Arcelia y Teloloapan, donde derrotó a un enorme ejército del traidor Victoriano Huerta, con soldados calentanos a quienes lo menos que les importaba era la vida, pues lo que importaba era salvar las tierras. La gente armada de Ajuchitlán del Progreso, encabezada por el general Custodio Hernández, estaba identificada como zapatista por seguir los ideales de Tierra y Libertad del general morelense Emiliano Zapata: “La tierra es para los campesinos que la trabajan”, decía. Entre sus combatientes se encontraba Piedad Bernabé, quien según los habitantes de esta cabecera municipal, era el que les contaba las hazañas del general Custodio Hernández y de Gregorio Nieto, ambos de Ajuchitlán, así como de los Valenzuela que eran de Amuco de la Reforma, municipio de Coyuca de Catalán. Custodio combatió también en Cutzamala. Cuando fue liberado Huetamo, estuvo presente el general ajuchitlense, a quien le ha faltado reconocimiento, según aseguran personas de este lugar. Otro de los lugares en los que estuvo presente fue en Agua Fría, de Coyuca de Catalán, y por supuesto en varios puntos de Ajuchitlán como San Jerónimo el Grande y San Cristóbal, en la sierra de este municipio. Incluso en la misma cabecera municipal, en Salguero, hay mucha historia del general. Cocula es otro de los lugares en los que combatió; asimismo, entre Arcelia y Teloloapan derrotó a muchos soldados denominados “los pelones”, que eran huertistas defensores de los hacendados, a quienes derrotó en una batalla magistral. Fotos del general casi no existen, ya que en una de las tantas batallas que protagonizó, una bala rozó en su labio, por lo que desde ese enfrentamiento no se dejo tomar ninguna imagen. Sólo existe una que aún conserva Francisca Dinora Hernández “Kika”, quien aseguró que su tío padre falleció el 22 de octubre de 1917, a los 28 años de edad, en Rincón Potrero, en el ahora pueblo Villa Nicolás Bravo, con un balazo por la espalda, a traición, ya que sólo de esa manera lo matarían, porque era una persona muy inteligente y veloz con su rifle. Después de morir, su tropa se lo llevó a la sierrita de Ajuchitlán, a las comunidades del Espíritu y el Nache, donde están sus retos desde esa fecha. Según J. Isabel Arenas, “no ha habido autoridad que se interese por bajar los restos del caudillo de Ajuchitlán, a pesar de que no hay ninguno como él. Se deberían bajar de ese lugar y hacerle un monumento por todas sus hazañas. En la prepa está una glorieta donde bien estaría su monumento, donde también se deberían sepultar sus restos, ya que se merece esos honores y más porque bien merecido lo tiene”. En contraste, algunos nietos de soldados como Piedad Bernabé consideran que a Ciprino Jaimes no lo deberían ni mencionar, ya que fue general del ejército gobiernista –oficialista–, y se dedicó a cuidar los intereses de los hacendados y de los que tenían el poder en ese entonces. En cuanto a que en Tlapehuala finalizó la lucha zapatista eso es mentira, dijo, porque después, con la muerte de Custodio Hernández, muchos de los soldados se reagruparon para nuevamente formar el ejército que siguió con los ideales zapatistas y del general Hernández Flores. Por último, señaló que las mujeres tuvieron una participación importante en la revolución; éstas cerraron las puertas a los hombres del traidor Victoriano Huerta. Todas esas mujeres calentanas eran decididas a todo, e incluso dejaban a sus hijos por irse a luchar con sus maridos. Mujeres de Guerrero y Michoacán, desde Arcelia y Ajuchitlán hasta Apatzingán, demostraron su valor superando la situación humillante que sufrían por el machismo del hombre y la influencia que ejercía. En la revolución mexicana San Cristóbal participo con un levantamiento organizado por varios hombres llamados los pronunciados, entre ellos Santana, Navarro y Bonifacio Vergara que se unieron al Zapatista Jesús Sánchez, dentro del ejido de San Cristóbal de tal manera que trazo muy bien su territorio. Los Pronunciados El pronunciamiento fue un elemento característico del México independiente y se define como el levantamiento armado en contra de las autoridades gubernamentales promovido por un jefe o miembro del Ejército o algún caudillo, y constituía una forma de manifestación del descontento político o social y operaba como una alternativa de intervención en la esfera pública. En los tiempos revolucionarios la política porfirista le apostó a la destrucción de sus opositores; todos aquellos que se pronunciaron en contra del gobierno, individual o colectivamente, fueron reprimidos y cooptados; pasaron a formar las filas de los hombres al margen de la ley, y eran tachados de revoltosos, gavilleros y bandidos, nunca de revolucionarios. = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = = == Comienza con el servició eléctrico en 1953, para 1960, se funda la Primaria Rural de San Cristóbal. En 1977 se funda la escuela primaria federal Cristóbal Colon, 1980 se Inaugura la Plaza Cívica y Zócalo de San Cristóbal dándole un realce a este pueblo, 1981 se funda el Jardín de Niños Agustín de Iturbide,1984 se funda la Escuela Secundaria Técnica Nº 164, en 1988 se inaugura el Centro de Salud. A lo largo de su historia San Cristóbal ha sido un pueblo de grandes hombres y mujeres desde sus fundadores que construyeron la Iglesia que esta catalogada como Joya Arqueológica por el INAH, pasando por revolucionarios que lucharon por la libertad, 2 expresidentes de Ajuchitlán José Valdés Jiménez (1972-1974) Néstor Peñaflores Yepes (1978-1980) Grandes empresarios como el señor Rafael García Vergara dueño de las mas grandes radiodifusoras de Tierra Caliente, grandes deportistas, profesionistas y sobre todo gente pacifica, trabajadores y humildes.




